2010-04-13
Jam session at Jimmy Ryan's: only for your eyes!
2010-04-05
Lion, it catches up with you!
From Willie The Lion Smith's Music On My Mind autobiography.
2010-02-02
Bernd Lhotzky plays James P. Johnson
Here is Bernd's excellent rendition of "Caprice Rag", one of James P. Johnson's first compositions (from around 1914) and also one of his first recordings (two piano rolls in 1917, one for Metro Art in May and one for Perfection in July):
Note that the vibrant ascending melodic line of the A section was paraphrased by Fats Waller in his "Handful Of Keys".
And, of course, here's "Carolina Shout", test-piece for every aspirant to the restricted category of "stride pianist":
--------------------------------------------------
Recientemente han aparecido en youtube varios videos de Bernd Lhotzky, lo que es un auténtico placer para aquellos que, en estas musicalmente desérticas tierras españolas, no hemos tenido la oportunidad de asistir a ningún concierto de los "jóvenes (y no tan jóvenes) leones del piano stride".
Para empezar:
-la excelente versión de "Caprice Rag", una de las primeras composiciones de James P. Johnson (alrededor de 1914) y también una de sus primeras grabaciones (dos piano rolls de 1917, uno grabado en mayo para Metro Art y otro en julio para Perfection). Nótese que la vibrante línea melódica ascendente de la sección A fue parafraseada por Fats Waller en su "Handful Of Keys"
-y, por supuesto, "Carolina Shout", el examen de entrada para cualquier aspirante a la restringida categoría de "pianista de stride"
2009-12-21
Donald Lambert transcriptions

It includes the four sides recorded in 1941 for Bluebird ("Anitra's Dance", "Pilgrim's Chorus", "Elegie" and "Sextette") and some other classic performances, such as his arrangements of "Tea For Two" or "Russian Lullaby".

Paul Marcorelles had previously published four books with transcriptions of Fats Waller (two books), Willie The Lion Smith and James P. Johnson piano solos, to be found here, here, here and here.
2009-10-01
Fats Waller On The Air: 1938 Broadcasts
You can order it online from his Thomas “Fats” Waller website.

Se puede adquirir online a través de su web dedicada a Thomas “Fats” Waller.
2009-08-26
Marshall Stearns on James P. Johnson's major works
In the early fifties, James P. Johnson, old and sick, often wondered what could have happened to his beloved ragtime. For a brief moment, it seemed that the large compositions on which he had been working were about to be accepted and played, along with the time-honored classics of Mozart and Beethoven. Johnson's concertos were quite as complex and, in a sense, twice as difficult to play as Mozart's. Perhaps his Afro-American folk origins betrayed him, for the average classical musician is utterly incapable of the rhythmic sensitivity that is necessary to play Johnson's pieces. Only an orchestra composed of Smiths [Willie The Lion], Wallers, and Johnsons could have done it."
[Marshall W. Stearns, The Story Of Jazz (Oxford University Press, 1956)]
En los primeros años cincuenta, James P. Johnson, viejo y enfermo, se preguntaba a menudo qué le podía haber pasado a su amado ragtime. Por un breve instante parecía que las composiciones extensas en las que había estado trabajando estaban a punto de ser aceptadas e interpretadas, del mismo modo que los clásicos consagrados de Mozart y Beethoven. Los conciertos de Johnson eran tan complejos y, en cierto sentido, el doble de difíciles de interpretar que los de Mozart. Quizá sus orígenes afroamericanos le traicionaron, ya que el músico de clásica medio es absolutamente incapaz de tener la sensibilidad rítmica necesaria para tocar las piezas de Johnson. Sólo una orquesta compuesta de Smiths [Willie The Lion], Wallers y Johnsons lo podría haber hecho."
[Marshall W. Stearns, The Story Of Jazz (Oxford University Press, 1956)]
2009-08-15
James P. Johnson transcriptions

Paul Marcorelles had previously published three books with transcriptions of Fats Waller and Willie The Lion Smith piano solos, to be found here, here and here.
2009-07-01
Fats Waller interview (NYTimes, July 25, 1943)
“There was an unreal quality to the music, like something in an opium den. It was soft, liquid and lingering, the rhythm slow and subtle. Intricate runs fluttered around the melody. Fats was hunched slightly, cigarette almost touching his chin and the smoke drifting lazily past half-closed eyes. He seemed to have forgotten the handful of listeners”.
Fats Waller doesn’t fail to point out two of his strong pronouncements: his reverent respect and admiration for Art Tatum and his disdain for boogie-woogie:
“That Tatum, he was just too good (…). He had too much technique. When that man turns on the powerhouse don’t no one play him down. He sounds like a brass band.”
“That’s music [referring to Tatum’s arrangement of “Tea For Two”]. Subdued and blatant. None of this boogie-woogie stuff that’s just monotonous. Boogie-woogie is all right if you want to beat your brains out for five minutes. But for more than that you got to have melody. Jimmy Johnson taught me that. You got to hang onto the melody and never let it get boresome.”
More on Tatum's and Waller's mutual admiration soon!
Hay algunos momentos notables. Uno de ellos es la descripción que hace Schumach de la interpretación de “Tea For Two” por Fats Waller, según el arreglo de Art Tatum. Hay una cualidad casi fotográfica en esa descripción; te puedes imaginar fácilmente la fotografía en blanco y negro:
“La música tenía una cualidad casi irreal, como si estuvieras en un fumadero de opio. Era suave, clara y persistente, con un ritmo lento y sutil. Complejas frases revoloteaban alrededor de la melodía. Fats estaba ligeramente encogido, con el cigarrillo casi tocándole la barbilla y el humo flotando con pereza alrededor de los ojos medio cerrados. Parecía haberse olvidado del puñado de oyentes.”
Fats Waller no deja de señalar dos de sus más marcadas opiniones: su admiración y respeto casi reverente por Art Tatum y su desprecio por el boogie-woogie:
“Ese Tatum es demasiado bueno. Tiene demasiada técnica. Cuando ese tío se pone a máxima potencia, nadie puede batirle. Suena como una banda al completo."
“Eso sí que es música [refiriéndose al arreglo que hizo Tatum de “Tea For Two”]. Contenida y a la vez descarada. Nada de ese boogie-woogie, que es sencillamente monótono. El boogie-woogie está bien si quieres machacarte el cerebro durante cinco minutos. Pero a partir de ahí, necesitas tener una melodía. Eso me lo enseñó Jimmy Johnson. Tienes que aferrarte a la melodía y no dejar nunca que se vuelva aburrida.”
¡Pronto habrá más sobre la mutua admiración entre Tatum y Waller!
2009-06-27
"La Canal" - May they stay around for another forty years!
In a brief talk with Jim at the end of the second set [see last picture], I managed to give him regards from his fellow trombonist Ron L'Herault and otherwise I was confirmed that there are no plans to record a new CD for now. I'm afraid we have to stick to the four discs they have recorded in almost forty years and, thanks God, to their live performances.
2009-04-10
Old jazz magazines - record ads [3]
2009-02-20
Bernd Lhotzky: Renovando la tradición del stride
BERND LHOTZKY: RENOVANDO LA TRADICIÓN DEL STRIDE
Por Agustín Pérez Gasco
Para algunos aficionados al jazz, el término stride evoca oscuros garitos neoyorquinos de los años 20 donde un músico negro, envuelto en una nube de humo y con una botella de ginebra a medio vaciar a su lado, se enfrenta con violencia casi ritual a las teclas de un desvencijado piano, mientras mira alternativamente y con cara de desafío a un público poco recomendable y a un rival incrédulo que aún no sabe que ya ha sido derrotado y no volverá a sentarse en esa silla en toda la noche, quizá nunca más.
Hay incluso un tercer grupo, el de los más radicales defensores de la modernidad, para los que el stride no significa nada, únicamente una entrada en cualquier mohosa enciclopedia de jazz, un género extinto perteneciente a una época pasada que, por lo tanto, no tiene razón de ser. Hay que mirar hacia delante: toda música ya interpretada está muerta, incluso la de ese desconocido libreimprovisador japonés cuyo primer disco autoproducido acaba de ver la luz. No importa que no hayan escuchado jamás “Carolina Shout”. Da igual.
AGUSTÍN PÉREZ: Es usted un joven pianista alemán que toca stride, un estilo cuyas raíces se encuentran en el Nueva York de los años 20. ¿Cómo y cuándo fue usted consciente de la existencia del piano stride? ¿Cuándo y por qué decidió dedicarse a este estilo?
BERND LHOTZKY: Tenía yo nueve años cuando mi padre me llevó a un concierto en Munich en el que tuve la oportunidad de escuchar a Dorothy Donegan, Dick Wellstood y Joe Turner. Fue una experiencia increíble. Comencé a estudiar “Maple Leaf Rag”, la pieza con la que Wellstood había comenzado el concierto. Un par de meses más tarde la toqué en un certamen de piano y gané el primer premio, curiosamente en la misma sala en la que había tenido lugar aquel concierto.
AGUSTÍN PÉREZ: Dentro de sus propias limitaciones, se percibe una especie de resurgimiento del stride en estos últimos años, con una escena muy activa que engloba a una veintena de pianistas de diferentes generaciones, tanto en Norteamérica (Mike Lipskin, Dick Hyman y Tom Roberts, entre otros) como en Europa (Louis Mazetier, Rossano Sportiello, Chris Hopkins y usted mismo son los más claros ejemplos). Asimismo, hay una serie de discográficas como Arbors, Stomp Off Records o el sello suizo Jazz Connaisseur, que se dedican a grabar y a promocionar este estilo. Y usted ha tenido su propio sello, HotSky Records. A pesar de todo esto ¿cómo se las apaña un pianista de un estilo tan antiguo de jazz para ganarse la vida?
BERND LHOTZKY: Creo que es más fácil ganarse la vida como músico de jazz en Alemania o Suiza que en otros países. A veces, ser reconocido como un especialista en un determinado campo artístico ayuda bastante. Aparte de dar recitales de piano solo, formo parte de un grupo de swing llamado Echoes Of Swing, que se ha hecho bastante popular desde que empezó hace unos diez años. Además, he compuesto la música para algunas películas.
En relación con HotSky, lo monté para poder sacar adelante mis propias producciones, pero cuando otros sellos se interesaron por mi trabajo, me pareció que no había necesidad de seguir con él. Empecé a grabar con Jazz Connaisseur, que es un magnífico sello para jazz a piano solo y últimamente he grabado para el renombrado sello Arbors Jazz. Con Echoes Of Swing utilizamos nuestra propia discográfica, Echoes Of Swing Productions. Esto nos da mucha libertad y encima nos beneficiamos al cien por cien del modesto éxito comercial que tenemos la suerte de disfrutar.
AGUSTÍN PÉREZ: Ha mencionado que compuso la música de varias películas. Según aparece en su website [1] éstas son Der Lügner, A Few Moves y Chocolate Pain [2]. ¿Podría explicar cómo es el proceso de composición de la partitura para una película? ¿Es muy diferente a componer piezas de jazz?
BERND LHOTZKY: Hay otra llamada Exil, que salió hace dos años. Aparte de una breve escena en A Few Moves, estas películas no tienen nada que ver con el jazz. Es pura música de películas, compuesta con la intención de dar soporte y reforzar las escenas. Componer para una película es una cuestión de sincronización, de matemáticas, da muchos dolores de cabeza pero también es muy excitante. Mi favorita es Chocolate Pain, porque en ella tuve a una orquesta sinfónica a mi servicio. Si se fija, en una escena muy sensual incluso utilicé un bolero.
AGUSTÍN PÉREZ: Aparentemente, existe una relación muy fluida entre los músicos actuales de stride, de la misma forma en que los pioneros de los años 20 en Nueva York eran amigos, además de profesores y mentores de los pianistas más jóvenes, a pesar de que batallaban en los cutting contests. ¿Se enzarzan aun hoy en esas batallas? La verdad es que no puedo imaginarle gritándole a Louis Mazetier “¿Eh, qué le pasa a tu mano izquierda? ¿Estás tullido? Anda, deja que te enseñe cómo se supone que hay que tocar eso”, como habría hecho Willie “The Lion” Smith con sus adversarios.
BERND LHOTZKY: Es cierto, somos todos buenos amigos y tenemos una relación excelente. Estamos en contacto habitualmente y nos encanta vernos en festivales y en giras como el Stride Piano Summit Tour, que estamos preparando actualmente. Por cierto, la mano izquierda de Louis Mazetier no está precisamente tullida, más bien es poderosa, muy poderosa, y lo último que querría es que me la plantase en la cara, ja, ja, ja...
James P. Johnson era el más preciso y el que tenía más swing. Fats Waller tenía el sonido más rotundo y grasiento al piano. No puedo destacar a ninguno, todos son mis favoritos. Hay otro músico que adoro, Cliff Jackson.
-A Few Moves (Imago Films, 1996). Dirigida por Stefan Panzner e interpretada por Lukas Miko y Emily Word.
-Chocolate Pain (CH-Media, 1999). Dirigida por Stefan Panzner e interpretada por Christine Neubauer, Bernhard Bauer, Doris Plenert, Wolfgang Sowa, George Lenz y Frederic Voges.
-Exil (Lieblingsfilm GbR/HFF, 2004). Dirigida por Stefan Panzner e interpretada por Thomas Loibl, Rudolf Waldemar, Thomas Fischer, Ulrich Günther y Alexandra Schiffer.
- Watch Out! (Bernd Lhotzky Produktions, 1993). Piano solo.
- Lhotzky (HotSky Records, 1996). Piano solo.
- Just You, Just Me (HotSky Records, 1996). Con David Paquette (piano y voz).
- Elmau Stride Project (HotSky Records, 1997). Con Louis Mazetier (piano) y Susan Dumas (voz).
- Stridin’ High (Jazz Connaisseur, 1997). Con Ralph Sutton (piano).
- Stridewalk (Jazz Connaisseur, 2000). Piano solo.
- Stridin’ The Classics (Jazz Connaisseur, 2004). Con Dick Hyman (piano).
- Tandem (Echoes Of Swing Productions, 2005). Con Chris Hopkins (piano).
- Piano Portrait (Arbors Records, 2005). Piano solo.
- Harlem Reflections (HotSky Records, 1998).
- Live im Kulturhaus Kornwestheim (edición privada, 1999).
- Harlem Joys (Echoes Of Swing Productions, 2000).
- You’ve Got To Be Modernistic (Echoes of Swing Productions, 2003).
- The Fusion (Echoes Of Swing Productions, 2003). Con la Echoes Of Swing Orchestra.
- Four Jokers In The Pack (Echoes Of Swing Productions, 2006).
- Me, My Old Grand Dad & Mr. Todd (Academica, 1995). Con Bill Castle (drums) y Gary Todd (contrabajo).
- Piano Duos With Trevor Richards (HotSky Records, 1995). Con Trevor Richards (batería) y Peter Müller (clarinete).
- Fats Enough (HotSky Records, 1997). Con Bob Barnard (corneta), Chris Hopkins (saxo alto) y Thomas Jähn (batería).
- Sophisticated (Art By Heart Records, 1997). Con Colin Dawson (trompeta).
- Trios (Hot Club Du Matinais, 1998). Con Bob Barnard (corneta), Gary Todd (contrabajo), Bernard Artault y Oliver Mewes (batería) y John Paiva (guitarra).
- Trevor Richards New Orleans Trio (New Orleans Jazz Production, 1999). Con Evan Christopher (saxos alto y tenor, clarinete, voz) y Trevor Richards (batería).
- Three’s A Crowd (Opening Night, 2006). Con Shaunette Hildabrandt (voz) y Frank Roberscheuten (saxos alto y tenor y clarinete).
© Agustín Pérez Gasco, Tomajazz, 2006




